Red social. 

Las redes sociales son un conjunto de actores (individuos, grupos, organizaciones, comunidades, sociedades) que son vinculados por medio de conceptos comunes, actitudes, creencias o ideologías.  
Los procesos históricos, también son importantes, pues las grandes sociedades siempre pasan por procesos similares como: Guerras, experiencias traumáticas, legado, cultura, entro otras. Como resultado de esto, es heredado un contexto similar, en el cual los actores sociales interactúan por un sistema de redes. Éste consiste en unir crear lazos afectivos con otras personas (ya sea por un amigo; un gusto musical, de cine, de vestimenta; una ideología, o simplemente un lugar que transitan en común.
Las “redes sociales” que nosotros conocemos (Facebook, Twitter, Instagram, Snapchat, etc.), tienen la misma dinámica, pues conectan a los conocidos (que casi siempre que nos caen bien) en un mismo núcleo, pero subdividido en categorías de acuerdo a los puntos o conceptos comunes que tengan los usuarios.
 El ejemplo más fácil que se tiene es en la selección del feed de noticias que Facebook ofrece, pues a partir de las interacciones, selecciona las de manera inteligente acciones comunmente usadas y ofrece las sugerencias de interacciones de redes. Incluyendo páginas y amigos. En este sentido, son creadas sociedades del discurso donde la interacción es constante.
Jotdown no sale de esta lógica, pues sin ser una red social, la revista se maneja como una. Ricardo Gonzáles y Ángel Fernández (fundadores de la revista), al crear el medio, argumentaban que la agenda era definida por las personas. Incluso, defienden el internet como el mejor medio de difusión.

Fragmento de la revista JotDown.

Con esto han logrado la popularidad de la revista. Aunque recientemente con la colaboración del diario El País, crearon la versión impresa con las notas más destacadas y vistas en la versión web.

El control del discurso que la revista maneja de sí misma, destaca en cuanto a sus usuarios, pues la mayoría, son personas “cultas” o por lo menos así se hacen ver. Cabe recordar que el lenguaje que se maneja en el medio es largo, rara vez sus notas son cortas, pues siempre profundizan en los temas a tratar y en cómo lo hacen a través de relaciones que llamen la atención o simplemente con títulos que hagan que el lector abra el link de la nota.

Jotdown rompe con el esquema de lo prohibido, por lo menos en América Latina, constantemente trata temas de igualdad y tabúes que sólo se hablan en lo íntimo (casi siempre). La revista ha logrado conseguir poder a través del lenguaje, pero este poder no va para cualquiera, pues hay un proceso de selección en el que se requiere leer y comprender los textos. 

De acuerdo a Michael Foucault, lo anterior es entendido como el enrarecimiento del discurso, en el cual el discurso es protegido a través de dobles significantes o un lenguaje regustado. En este caso, es el largo texto el que impide a todos entender el discurso que se quiere dar. Dejando los contenidos sólo para aquellos que lo aguanten o que lo finjan hacer.  

Los comentarios en su página son regustados y tienen argumentación; sin embargo, la mayoría carece de una cara o un nombre. Pues a pesar de que en su mayoría son positivos los comentarios, estos vienen de anónimos. Incluso, en los debates que se hacen, las personas dejan los insultos y prefieren la razón de un buen discurso.

En el Facebook oficial de la revista pasa exactamente lo mismo, sólo que los comentarios son menos pero el número de “compartir” crece en sobremanera. Los usuarios de esta revista tienen consigo cierto bagaje que los hace entender los temas y por tanto aportar, es como una doctrina que cuestiona, opina y dice, pero con argumentos.

Las peleas y los memes están lejos de este terreno, pues los usuarios dicen saber de lo que hablan. Son educados para eso y la reproducción de los temas llegan exactamente al mismo tipo de usuarios, logrando una retroalimentación a través del sistema de redes que el sistema proporcional. Eso sí, diario publican contenido diferente.

Todo lo anterior es parte del control del discurso que Foucault propone en el libro El Orden del Discurso, pues sin darse cuenta, JotDown controla el quien lee su revista, aprovechando el sistema ya implantado socialmente. El usuario define la agenda, pero la revista elije al usuario que entrara en la dinámica en la que se mueve la revista.

Sería muy tonto afirmar que nadie puede encontrar el medio, pues tampoco es un secreto de estado, es verdad que el requisito es leer largos fragmentos de información en letra pequeña y completamente corporativa. Una vez acabo este paso, el siguiente está enfocado en la retroalimentación que este cree a partir de su círculo.

Es aquí donde el consumidor de la revista puede autocensurarse para adquirir poder para comentar o para hacerse de poder y para representar algo que no es. O viceversa, donde no quiere parecer algo, por eso el anonimato en sus comentarios. La revista cumple entonces una función social, como núcleo de información ideológica y proyección social.

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