Educación para deportados

Por Viridiana Martínez Sánchez

 

“Hay lugar para todos”, dicen el secretario de educación, Aurelio Nuño, y el presidente, Enrique Peña Nieto.

Recientemente se informó que la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) realizarían un plan de estudios para los deportados de los Estados Unidos que no dominen el idioma español ni tampoco tengan sus estudios básicos concluidos, esto es la primaria y secundaria.

Según Mario Eberto Javalera Lino, director general del Instituto Chihuahuense de Educación para los Adultos (ICHEA), son 120 municipios en el norte del país donde se tiene registrado el mayor número de deportados.

El plan del gobierno mexicano es un apapacho para los deportados, pues les dicen “no se preocupen si los regresan a México, aquí van a ser bien recibidos con educación fácil y rápida de pasar para que puedan obtener un buen empleo y no extrañen Estados Unidos”.

Según el programa “Educación sin fronteras” como fue denominado, los mexicanos deportados tendrán la oportunidad de acceder a un curso de aprendizaje “rápido” del idioma para que después puedan integrarse a un sistema educativo. No importa si no tienen papeles, ellos así los aceptan.

En entrevista con Ciro Gómez Leyva para Imagen, Nuño mencionó que: “En el Valle de México, es decir, entre la Ciudad de México, el Estado de México, Hidalgo y Morelos, cada año se ofertan en educación superior 460 mil lugares, y se ocupan 310 mil, nos quedan 150 mil disponibles de los cuales cien mil son lugares en instituciones públicas.”

Antes de que se molesten más por el comentario del titular, es importante mencionar que los deportados no podrán ingresar a la Universidad tan fácil, sino que ellos sí deberán tener documentación que avale su grado de estudios.

Siendo un tema tan importante para México y una situación realmente crítica, el gobierno apenas ha logrado implementar pequeños programas en apoyo a los deportados. A decir verdad son puras migajas, pero por otro lado, a miles de mexicanos se les hace injusto que un deportado tenga más oportunidades que él.

Sus discursos ni siquiera dicen qué pasará con los deportados que no estén en Chihuahua. Hasta ahora sólo se conoce que será en ese Estado y a las afueras del Aeropuerto de la Ciudad de México donde haya establecimientos de apoyo a los deportados, pero Chihuahua no es el único límite fronterizo donde pueda llegar un inmigrante. Esto demuestra que el plan ni siquiera es concreto y mucho menos incluyente. Crearon un programa a medias y supongo que esperan que todos los mexicanos que no dominen el idioma se vayan a Chihuahua.

Honestamente los mexicanos somos muy hipócritas. Nos molestamos porque los estadounidenses critican al país, porque regresan a los inmigrantes y demás, pero en el momento en que ellos buscan la manera de subsistir en México y poder seguir con sus estudios, es entonces cuando todos quieren que los regresen a Estados Unidos. Bastó con decir que los estudiantes deportados tendrían un lugar en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para que las quejas comenzaran a llegar.

“¿Por qué a ellos sí les dan un lugar y a los que llevamos años intentando ingresar no?” Este era el comentario más común. “¿Por qué a ellos les dan un mejor empleo y los que tenemos antigüedad seguimos con un mal sueldo?”.

Seguramente los inmigrantes deportados deben pensar que su país no les ofrece apoyo o asesoría. Las deportaciones siempre han existido. Tristemente es hasta ahora cuando el gobierno empieza a hacer algo para ayudarlos. No es un gran apoyo, pero tampoco los deja en un gran rezago social.

Los discursos de Nuño y Peña Nieto se muestran tan emotivos porque no tienen verdaderos argumentos ni buenos planes para ayudar al inmigrante deportados. Les dicen que serán recibidos como en casa, pero la verdad es que ni la economía, ni la sociedad, ni mucho menos la educación son parecidas a las estadounidenses.  Basta con recordar que el INEA ha otorgado certificados falsos y el nivel de educación promedio de los mexicanos es de un niño de cuarto grado para idealizar a los inmigrantes sobre la calidad educativa en México.

No hay un lugar para todos, ni tampoco los inmigrantes tendrán las mismas oportunidades que los demás. Probablemente tengan un mejor empleo o un nivel educativo mejor pero no con la ayuda de los programas de la SEP y el INEA.

 

Fuentes:

Hernández, Erika. “Ofrecen revalidación aún sin certificados” en El Heraldo. Aguascalientes. [en línea]. http://heraldo.mx/ofrecen-revalidacion-aun-sin-certificados/

Moreno, Teresa. ” Impartirá SEP e INEA cursos intensivos de español para deportados” en El Universal [en línea] http://www.eluniversal.com.mx/articulo/nacion/politica/2017/03/22/impartira-sep-e-inea-cursos-intensivos-de-espanol-para

Redacción. “Estamos listos para recibir mexicanos deportados: SEP” en Excélsior [en línea]. http://www.excelsior.com.mx/nacional/2017/03/21/1153360

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