La omisión y la polarización de la prensa mexicana en torno a Pemex

Por Raúl Parra

El profesor británico Robert Ferguson arguye que existe una realidad material y que los medios únicamente se dedican a reflejarla, posición que sería rebatida por más de un filósofo. Es menester poner esto en entredicho, pues hay ocasiones en las que uno se encuentra con versiones totalmente distintas ―e incluso antagónicas― sobre un mismo suceso o proceso social en los medios. En ese caso, ¿cuál sería la realidad material y objetiva?

La tercera acepción del verbo “polarizar” en el Diccionario de la Lengua Española (DLE) lo define como “orientar en dos direcciones contrapuestas”. Además de una omisión airada, pues la empresa productiva está casi borrada por completo de la agenda mediática, considero que precisamente eso es lo que pasa con Pemex en los medios y me propongo demostrarlo a través de un análisis por contraste.

Esta vez he decidido descartar las notas publicadas en los portales digitales de los medios debido que, al estar basadas en boletines y comunicados de prensa, todas son prácticamente idénticas. En vez de eso he optado por la confrontación entre dos columnas debido a que, como es bien sabido, es en las páginas de opinión donde los medios suelen exhibir con mayor claridad su postura política y de comunicación.

Ambas se publicaron en medios de los estados, del interior de la República, de eso que desde aquí se llama con desdén la Provincia. La primera es una columna invitada, escrita por José Sahuí Triay y publicada en El Expreso de Campeche; la segunda es una firmada por Saúl Robles Soto para El Sol de Zacatecas, perteneciente a la Organización Editorial Mexicana (OEM).

La primera es una oda, un texto laudatorio hacia Enrique Peña Nieto escrito con motivo del 79 aniversario de la expropiación petrolera y, debido a que el invitado no escribe regularmente en ese medio, no resultaría descabellado suponer que se trata de una inserción pagada con fines electoreros y propagandísticos.

“Habría que no olvidar y valorar, los continuados y alentadores apoyos que desde el inicio de su Administración ha dado el Presidente Peña Nieto al estado de Campeche. Decir y hacer han sido durante su gestión acciones siempre complementarias que se traducen en realidades de un proyecto de desarrollo en la entidad, que a diario se viene constuyendo”, inicia José Sahuí Triay su columna.

Desde el inicio deja más que claro con quién está, a quién adula y apoya. Incluso exhibe un servilismo exacerbado al abusar de las mayúsculas para referirse al mandatario y sus acciones, cuando, de acuerdo con las normas más elementales de la ortografía, el vocablo no se escribe en mayúscula cuando precede al nombre, como en este caso.

Por su parte, Saúl Robles escribe:

“Es uno de los grandes fracasos de la reforma energética impulsada y aprobada en el año 2013 por el actual presidente EPN, el cual en su discurso ‘del aniversario 79 de la expropiación petrolera’ argumentó una y otra vez que dicha reforma es para beneficio de todos los mexicanos. La realidad le ha demostrado que es solamente parte de un discurso que ya muy pocos le creen”.

A diferencia de su colega, que presenta a Enrique Peña Nieto como un gran estadista y benefactor comprometido socialmente, Robles lo describe como un charlatán, carente de toda legitimidad y credibilidad. Entonces, la pregunta que surge aquí es: ¿Cuál de las dos etopeyas del presidente es la que refleja con mayor fidelidad una realidad material preexistente?

Pero lo sustancial es lo que toca al tema analizado: Pemex. Sahuí Triay escribe al respecto:

“La Reforma Energética ha sido parte sustantiva de una respuesta a esos retos. Por ello la aplicación cabal de esta Reforma pareciera sentar nuevas y prometedoras bases de ese proyecto modernizador que Pemex se ha comprometido llevar a cabo. El camino hacia el éxito se antoja todavía largo y complejo; el trabajo de la paraestatal (sic), tanto de sus directivos, trabajadores y dirigencia sindical, es de obligada corresponsabilidad”.

Con este testimonio, pareciera que la reforma es la solución a todos los problemas que aquejan al país en materia energética, aunque los hechos podrían inducir a suponer lo contrario. Una vez más, Saúl Robles tiene una percepción distinta de la de su colega:

“Pemex se ha derrumbado y los apoyos para que no desaparezca provienen del exterior, sigue sumido en la corrupción sin luces de erradicarla, se entrega totalmente a las empresas privadas de otros países y los resultados de ello se plasman de manera inmediata en los precios que siguen sin beneficiar a los mexicanos. NADA QUE FESTEJAR, MUCHO QUE LAMENTAR”, espeta sin miramientos.

No es pertinente emitir un juicio al respecto porque éste no es un espacio de opinión, sin embargo, tengo el presentimiento de que si se hiciera una encuesta entre la población mexicana, la percepción se decantaría hacia el segundo columnista, porque las recientes medidas tomadas por el gobierno federal han afectado directamente sus bolsillos.

Sobre las preguntas que formuló Emmanuel, podría responderse que algunos medios sí han sido indulgentes con la empresa productiva del Estado; tal es el caso de Excélsior, Milenio, El Universal, El Economista o El Financiero; pero otros no. Por ejemplo, Reforma, La Jornada, Proceso, Contralínea, Animal Político, Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad y, sobre todo, el diario am de León, Guanajuato.

mx_excelsior.750

Como bien lo identificó, hoy Pemex no tiene la misma presencia en los medios que cuando se aprobó la Reforma Energética. Es más, podría decirse que está casi ausente de la agenda mediática. Prueba de ello es que en esta semana sólo apareció una vez en la primera plana de un diario de circulación nacional. Una vez más fue Excélsior, en su edición sabatina del 1 de marzo. Esto podría explicarse mediante la teoría de los definidores primarios, la cual señala que son estos ―políticos y empresarios, por ejemplo― quienes definen realmente los temas de la agenda y no los editores de los medios. Y como el presidente de este país era su principal promotor, eso explica la repercusión mediática que tuvo.

Sobre la pregunta referente a las consecuencias que traen las recientes alianzas y asociaciones de Pemex, la respuesta es directa y categórica: la soberanía energética del país, así como el futuro de la economía y el desarrollo social y no, desafortunadamente no se están debatiendo en los medios con la insistencia que se debería.


Fuentes

Sahuí Triay, José, “Expropiación petrolera… comentarios”, en El Expreso de Campeche, 26 de marzo de 2017 [en línea]. Consultado el 3 de abril de 2017, en: http://expresocampeche.com/columnas/expropiacion-petrolera-comentarios/

Robles Soto, Saúl, “Pemex para los extranjeros 2017”, en El Sol de Zacatecas, 27 de marzo de 2017 [en línea]. Consultado el 3 de abril de 2017, en: https://www.elsoldezacatecas.com.mx/columna/pemex-para-los-extranjeros-2017

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s