Lo que cambió después del 9/11

Por Eduardo Chamorro

En cuanto al 11 de septiembre queda mucho por decir. Sin embargo, desde mi punto de vista considero que, contrariamente a las creencias de los expertos en su momento, el grupo Al Qaeda no se transformó después del 11-S en una simple ideología terrorista. El movimiento logró conseguir lo que durante años atrás buscó, pero logró después de los atentados al World Trace Center y al Pentágono: presencia transnacional, capaz de perpetrar complots terroristas en otros lugares del mundo, principalmente en Europa.

Si bien es cierto que Al Qaeda no es la única organización terrorista del mundo, los hechos del 9/11 la posicionaron como la más perseguida; de ahí, el 7de octubre de 2001 el entonces presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, dirigió un mensaje a la nación norteamericana:

“Bajo mis órdenes, el ejército de Estados Unidos ha iniciado ataques contra campos de entrenamiento terroristas de Al Aqueda e instalaciones militares del régimen talibán en Afganistán. Estas acciones cuidadosamente dirigidas están diseñadas para interrumpir el uso de Afganistán como base terrorista de operaciones y atacar la capacidad militar del régimen talibán”.

Para el internacionalista Fernando Galván Benítez, antes de los atentados del 11 de septiembre, la política exterior de George Bush ya daba señales de ser intervencionista. Después de lo ocurrido, la consecuencia más importante fue la militarización en su política exterior estadounidense. Desde entonces, la llamada “Guerra contra el terrorismo” pasó a ser eje de la administración de Bush, debido a que la idealización de la hegemonía americana había caído en una llamada de atención. La transformación de esto estuvo reflejada en su discurso de aquel 11 de septiembre del 2000, en el cual se notó el cambio de retórica:

“Y rezo por que los consuele un poder superior a cualquiera de nosotros, el que se ha pronunciado a través de las eras en el Salmo 23: “Aunque camine por el valle de la sombra de la muerte, no temeré mal alguno; porque tú estás conmigo”. Este es el día en que todos los estadounidenses estamos unidos por nuestra determinación a favor de la justicia y la paz. Estados Unidos ha aplastado a nuestros enemigos anteriormente, y volveremos a hacerlo esta vez. Ninguno de nosotros olvidará jamás este día. Seguimos hacia adelante para defender la libertad y todo lo que es justo y bueno en nuestro mundo. Gracias. Buenas noches y que Dios bendiga a los Estados Unidos”.

Para Galván Benítez, de no ser por los ataques terroristas, la administración de George Bush habría destacado más por sus recortes fiscales que por el drástico poder para hacer la guerra contra el terrorismo. No obstante, como afirmó el escritor estadounidense Chalmers Johnson, las políticas empleadas por Estados Unidos para mantener el control militar y económico estuvieron dirigidas a crear contragolpes catastróficos inesperados, producidos por las acciones imperialistas de las últimas décadas.

Cabe señalar que después del 11 de septiembre, la venta de armas tuvo un incremento del 40 % y un aumento considerable en las solicitudes para ir a la guerra. Esto se puede explicar por el “bombardeo mediático” constante que se produjo durante y después de los atentados en Nueva York. Galván Benítez señala que los medios continuaron apoyándose de las imágenes de las torres colapsadas en semanas posteriores al suceso y ante tal panorama de desconcierto, el mayor soporte de la población fue el patriotismo.

Asimismo, los noticiarios utilizaron a los atentados dentro del contexto de la Segunda Guerra Mundial, el empleo de símbolos para la venganza y la guerra a través de imágenes del conflicto proporcionadas por el Departamento de Defensa, alertaron a los espectadores sobre las altas posibilidades de un ataque nuclear. “El aumento del miedo y de la inseguridad creado por este tipo de historias ha servido para legitimar muchas prácticas antidemocráticas. El 11 de septiembre produjo un debate fundamental sobre la tensión existente entre la libertad y la seguridad”, afirma Fernando Benítez Galván.

Actualmente vale la pena cuestionar si la estrategia seguida por la administración de Bush condujo a la mera posibilidad de evitar nuevos ataques terroristas contra Estados Unidos y sus aliados, especialistas lo analizan desde la guerra de Irak: pero como advirtió el presidente egipcio Hosni Mubarak en 2003, como resultado de la guerra pareceríamos tener a 100 cien Laden.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s