Pedro Infante en el imaginario colectivo

Por: Jacqueline Ponce León

Y seguimos recordando los 60 años de fallecimiento de Pedro Infante porque este señor fue muy importante dentro de la producción de cine y televisión en México. El espectador tanto de cine como de televisión se rinde al análisis racional y a reconocer la fabricación sobreactuada de una ficción. Pese a que use a los personajes para fantasear e identificarse con ellos, no ignora que los intérpretes son actores, por lo cual, todo lo que observa en pantalla es ficción.

Al encender el televisor o ir al cine, estamos comprando el relato de manera consciente. Por ejemplo, si Pedro Infante tomaba agua en botellas de tequila frente a las cámaras ¿por qué se toma su imagen como un mexicano borracho y jugador que le encanta andar de parranda? Si interpretaba a un ranchero, ¿por qué actualmente sigue representando el chilango típico de vecindad? Probablemente queramos convertir en realidad esa fantasía, la podemos recrear gracias a que Ismael Rodríguez y Pedro de Urdimalas lograron propiciar ciertos procesos de identificación con el público a través de valores, aspiraciones y símbolos.

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Este ídolo mexicano se convirtió en multimediático por interpretar personajes con conductas machistas reconocidas socialmente como adecuadas para los papeles protagónicos que desarrolló, los cuales se han convertido en estereotipos. Un claro ejemplo es la trilogía: Nosotros los pobres (1947), Ustedes los ricos (1948) y Pepe el Toro (1952). En las dos primeras, su personaje estuvo muy enfocado en ser un mexicano de su época, en la cual estaban muy arraigadas las creencias religiosas y el moralismo católico.

Pepe el Toro es el máximo personaje de los imaginarios colectivos de la mexicanidad, en una sociedad que viajaba poco a poco de lo rural a lo urbano, con un simbolismo religioso y una representación con carga religiosa casi explícita: pobre y carpintero, por ende, un buen hijo que se sacrifica por los demás, un modelo de virtudes. En resumen, un personaje que comenzaba su tránsito hacia la modernidad.

En cuanto a la industria cultural, pero no como medio de creación artística, la cinematografía es casi complemente conservadora, pero todo depende si el público lo es o no. Por ejemplo, Pedro Infante jamás hubiera interpretado un personaje con preferencias homosexuales sin que su nivel de popularidad hubiera caído hasta el suelo. ¿Por qué? En las industrias culturales existe un fin lucrativo, por lo cual cuidan bastante bien los productos que pondrán en el mercado puesto que si tienen valores que vayan en contra de la sociedad, probablemente correrían el riesgo de perder la inversión realizada.

A los espectadores de las películas se les seduce con una historia sencilla, previsible y reconocible, la narración visual es explícita y existe una confirmación de los valores en los que se cree. En la época del Cine de Oro, si una mujer quería respetarse debía llegar virgen al matrimonio, ser fiel y obedecer a su esposo, tolerar infidelidades, tener todos los hijos posibles, rezar, ir a misa, vestirse decentemente, comportarse bien y dedicarse a las labores de la casa.

En este cine, Pedro Infante cumplió la función de construir un imaginario que se identificara con lo mexicano, ya que la pobreza era representada como algo fatal que se podía superar con el azar. Se pintaba a la desigualdad como el orden natural, la injusticia como una falta de caridad o pecado y a la ignorancia como un toque chistoso de la personalidad.

Las películas de Pedro Infante, aparte del valor comercial que tienen, como productos muestran lo antaño. Son productos que se consumen como curiosidad por el folclor y entretienen gracias a sus detalles cómicos e hiperrealistas como de nota roja: cuando se le revienta el globo ocular a uno de los personajes, una electrocución y un atropellamiento.

Nuestra sociedad está cambiando y experimenta cosas, por lo que seguramente Nosotros los pobres no podría exhibirse sin generar opinión pública en las organizaciones de la sociedad civil, partidos políticos, intelectuales, artistas, titulares de comisiones de derechos humanos e institutos de las mujeres.

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Un comentario sobre “Pedro Infante en el imaginario colectivo

  1. Hola Jackie.
    Me encantó leer tu entrada, tus argumentos y posturas me agradaron, manaste de forma correcta lo visto en clase y analizaste de forma correcta este acontecimiento (el 60 aniversario luctuoso de una de las más grandes estrellas del cine mexicano) a través de su trabajo debido a que se a quedado en ese imaginario colectivo que tu menciones además de ya ser parte de la idiosincrasia del país.
    Me hubiera gustado que nos dieras un pequeño análisis de como es que se ve a este personaje fuera de nuestro país.
    Por todo lo demás un excelente trabajo.
    Atte:
    Enrique Tavera.

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