La importancia de ser un latin lover

Por: Jacqueline Ponce León

El estereotipo que logra formar un deseo en los hombres de ser un latin lover, nace en el cine de Hollywood y se va fortaleciendo con el paso del tiempo. Prácticamente tenemos Don Juan Tenorio en 24 fotogramas por segundo. Hay décadas de diferencia en favor de ser un macho alfa: el galán latino que es seductor, ardiente, vigoroso, apasionado y romántico a la vez. El amante perfecto.

Esta leyenda seduce tanto ideologías izquierdistas como derechistas. Imaginemos a las activistas encantadas con los discursos del subcomandante Marcos. Y obviamente, el Che Guevara no se podía quedar atrás con ese rostro hermoso que luce en varios productos, por ejemplo, en las camisetas usadas por algunas mujeres.

Como ser un latin lover no debería estar catalogada como una cinta mexicana; sin embargo, es inevitable que sea considerada así, ya que es la primera película en Hollywood en la que los dos protagonistas son mexicanos y se presencia el idioma español, el cual resulta ser la parte más sólida de esta comedia.

La película narra la historia de Máximo (Eugenio Derbez de 56 años), un hombre que enfrenta el abandono de su amante anciana (Renww Taylor de 84 años), por lo cual, se verá obligado a restablecer sus lazos familiares con Sara, su hermana menor (Salma Hayek de 51 años) y Hugo, su sobrino (Raphael Alejandro de 10 años). Intenta mantener estas relaciones en lo que encuentra una estrategia para conquistar a un nuevo amor.

En Como ser un latin lover, Eugenio Derbez no es el director de la cinta que él mismo protagonizada, como lo fue en 2013 con No se aceptan devoluciones, un éxito en taquillas que le reafirmó que podría seguir adelante con todos sus proyectos. Pese a que no tiene esa posición creativa como realizador, continúa teniendo la última palabra, ya que parece que cada diálogo fue analizado para hacer reír al público.

En la película se maneja un discurso humorístico, existen dobles sentidos y juegos de palabras. Prácticamente, en la trama de la película, el tío Máximo entrena a su sobrino en el arte de ser galán y cortejar a la niña de su escuela que le gusta. Sin embargo, en el fondo el propósito para hacer esto es llegar a la abuela de esa niña, una señora viuda y millonaria.

Por su lado, la presencia de Salma Hayek como hermana de Máximo es agradable porque hace que la película sea atractiva, ya que después de trabajar con Miguel Arteta en Beatriz at the Dinner y con Mateo Garrone en The tales of tales, retrocede para hacer esta clase de cine comercial. Su nombre es una marca, ya que seguramente muchas personas al ver su nombre en el cartel, se verán tentadas a comprar un boleto para disfrutar de la película.

Su actuación no cuenta con la comicidad con la que se puede comunicar con Eugenio Derbez, prácticamente él busca ser el protagonista. En No se aceptan devoluciones despejó del reparto principal cualquier fuerza cómica que pudiera igualarlo o superarlo. Esto es extraño porque  en pantalla, ninguno de sus compañeros es capaz de conectar con el humor de Derbez.

Si hablamos de la estructura de la película, les funcionó la fórmula del cine mainstream: un adulto que aprende humanidad de un niño. En Bajo la misma luna, de Patricia Riggen, un indocumentado acompaña al protagonista infantil para que pueda cruzar la frontera. Es una fórmula que funciona cada vez que se usa.

De manera inconsciente, Como ser un latin lover es un tipo homenaje a todas esas producciones mexicanas picarescas que proponían un pacto de credibilidad a tal grado que Alfonso Zayas, Luis de Alba y Alberto “El Caballo” Rojos contaban con los atributos suficientes para seducir a mujeres como Mariel Guardia, Angélica Chain y Sasha Montenegro.

Para reforzar el discurso manejado en toda la trama, el soundtrack juega un papel esencial ya que es el motivo perfecto para jugar con los clichés de los casanovas. Se usan versiones de canciones sensuales y eróticas. El dilema con Como ser un latin lover es que Eugenio Derbez decida si seguir el camino de la comedia para adultos o continuar con el cine familiar.

Aunque Como ser un latin lover alcance las metas de abogar por la unión familiar, la responsabilidad y los roles tradicionales que sustentan a la comunidad hispana en los Estados Unidos, al final, siempre queda una expectativa políticamente incorrecta.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s