Diferencias

Por Ana Añorve Vidal

Las elecciones presidenciales de Francia han sido foco del reflector mediático durante una gran parte de este año, pero sobre todo de éstas últimas semanas, con el anuncio de Emmanuel Macron como ganador legítimo de la contienda el pasado lunes 9 de mayo. Mas, el hecho tomó sentido y relevancia en mayor magnitud dentro de la geopolítica y la prensa, al conformarse dentro del contexto estadounidense, con el recién electo Donald Trump.

Como se ha mencionado en entradas anteriores, el noticiario Despierta se ha enfocado (al igual que la gran mayoría de los medios, en especial los nacionales) en la cobertura de la relación bilateral México-Estados Unidos, y del mismo modo ha centrado su ojo en la figura de Trump. Despierta de forma velada y latente, se ha posicionado en contra del mandatario norteamericano desde que inició su campaña hasta ahora, al buscar dar cuenta de su paranoia, malicia e ineptitud a través de la imagen que le han construido a partir de notas informativas, mesas de análisis y reportes especiales.

En ese sentido, se logra vislumbrar una ideología existente detrás del discurso de Despierta; una que se contrapone a Trump, que lo desprestigia y subestima. La razón más evidente del noticiario para hacerlo: el posicionamiento público del actual presidente de EU en contra de los inmigrantes mexicanos. Esa postura de Trump (junto a otras igual de xenófobas) se da en un país en donde un gran porcentaje de la población es proveniente de México y demás culturales, cuestión por la cual el vituperio se ha convertido en el recurso por excelencia tanto de medios nacionales como internacionales.

Por eso en el marco de las elecciones francesas, al denominar a Marine Le Pen como “la Donald Trump de Francia” en las emisiones de Despierta, se esconde un matiz y una connotación negativa detrás de la comparación. Lo cual precisamente remite a la tendencia ideológica que se ha extendido por el mundo: la nueva derecha, la derecha alternativa, la ultraderecha, o la conocida Alt-Right.

Hartos de los gastados discursos socialdemócratas y liberales, los adeptos de esta corriente conservadora buscan encontrar otra clase de opciones políticas, en ellos yace una ferviente pasión nacionalista y un acentuado desdén por los migrantes o extranjeros que residen en el país (que en el caso de EU, ese menosprecio o aversión guarda sus raíces también en la raza), y de las ideas progresistas y neoliberales.

De esta manera, ¿por qué Le Pen y Trump son considerados una “amenaza”? ¿Para quién lo es? ¿Para los mexicanos, los musulmanes, las mujeres, el LGBT, la prensa? ¿O no lo es en concreto para el sistema, para la forma en cómo está conformado el mundo, para aquellos que dictan que debe de ser así, que esa es la mejor forma de dirigir una nación, es decir, para la ideología dominante?

¿Por qué era tan importante para varios medios el hecho de que Marine Le Pen no llegara al poder en estas elecciones? Porque ya después no sólo compartían y eran partícipes de esta opinión los jefes de Estado de los demás países, sino también se convirtió en el punto de vista de la prensa, entre ellos el noticiario Despierta.

En ese sentido, el peligro que implica[ba]n ambos no se relaciona tanto o sólo con el hecho de la poca diplomacia en la política o con los medios, del posible retroceso en materia de derechos humanos, o de la desistencia de los modelos económicos y los tratados internacionales insertados en el plano de la globalización, sino a todo ello en conjunto. Trump y Le Pen implicaban una desestabilización del poder preponderante a nivel mundial; se convirtieron en una considerable alternativa, en un factible y nuevo relevo, en un significativo cambio ideológico.

Por esa razón, Macron se volvió en el candidato predilecto, alguien sin posibles hostilidades en su trato hacia los mismos políticos o a los grupos de poder fáctico, dicho de otro modo, que ideológicamente no se saliera del campo preestablecido y coincidiera con la mayoría de los ideales progresistas. Lo mismo sucedió con Hillary Clinton, a quien se le buscó posicionar en (y por) los medios en las elecciones estadounidenses, con notas, artículos de opinión, sondeos, estadísticas y demás tipo de informaciones a su favor. Pocos fueron sus detractores y más acérrimos críticos en función de lo que proponía y los escándalos en los que también estuvo involucrada como secretaria de Estado.

macron

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Un comentario sobre “Diferencias

  1. En México también hay un problema grave de migración, ¿son igual de críticos con el presidente Enrique Peña Nieto? Las condiciones de los deportados, ¿cómo son contraponiéndose a las que dan aquí?
    ¿Qué significa que lo subestimen?
    ¿Estás segura que es una ideología o es un sentido más profundo?
    Como lo mencionaste bien en tu entrada anterior, que dicho de paso es un texto muy interesante, este noticiario es muy cercano a las esferas de poder, ¿no crees que se pudiera hacer un emparejamiento del discurso oficial ante Trump y del que hace Loret de Mola?
    Haz ese esfuerzo y te puede llevar a cuestiones interesantes.
    Si analizas bien acerca de las exclusivas y lo de la ideología, puede resultar en una ponencia o trabajo final muy interesante.
    Saludos

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