Ver todo es ver nada

Por Guadalupe Jimarez

Medio: La Jornada

Resulta lógico asumir que aquellas noticias descritas, de forma somera, en la primera plana de los periódicos responden a la ideología de estos, pues las consideran más importantes.  Los periódicos se tornan una especie de cámara de vigilancia, pues, no sólo se tratan de informar. Determinan y señalan entre líneas su desacuerdo o apoyo hacia una determinada acción. Para ello, es pertinente preguntarnos: ¿Qué vigila La Jornada y por qué?

La sección “Sociedad y Justicia” relata notas periodísticas donde los lectores pueden formar parte del elenco principal de esta. Pobreza, nutrición, crisis sociales son temas recurrentes. Si planteamos que aquí los receptores y consumidores del diario son los “mirados”, ¿por qué desean saber que lo son si conocen sus problemáticas de primera mano? ¿no resultaría más importante conocer sobre lo último que dijo Trump? Necesitamos sabernos vistos y mirar, pues no perdemos nuestro sentido de pertenencia. Necesitamos una guía permanente.

“Todos somos mirados. ¿Y si la política de vigilancia consistiera en buscar a algunos para que sean vistos todos?”. Sí, buscamos referentes para representarnos en generalidades. No deseamos ser sujetos particulares, ser señalados y conocidos, pues esta posición nos limita a ver, denominar y por tanto, emitir juicios. Somos policías del orden moral. La Jornada no es la excepción.

“Ciencia y técnicas producen dioses en cadena, exhibidos donde sea: un dios policía, un dios médico, un dios economista, etc. Y al igual que los dioses antiguos, estos dioses tecnológicos de ojos penetrantes orientan nuestro destino”. El periodista cubre determinado suceso o evento pues su medio le pide que sea traductor de términos de biología, pero mañana le pedirá ser experto en cine. La especialización se ve con desdén, ¿pues no un periodista debe hablar de todo? Lo mismo sucede con “el ojo absoluto”. Entra en cada recóndito espacio. Debe cubrirlo todo, porque no saber lo que sucede nos vuelve vulnerables.

Saber da poder, pero, ¿qué sucede cuando se aborda una noticia donde se narra la precaria calidad de educación y salud en México, pero se ilustra con una fotografía de niñas mixtecas al estar haciendo labores de limpieza? Se pretende englobar realidades en una sola. De antemano, sabemos los consumidores de este periódico que la situación de un estudiante de Oaxaca y otro de la Ciudad de México no es la misma. Generalizar es una tendencia.

Por otro lado, esta acción es muestra del acceso al banco de datos, con el cual nos es difícil lidiar, tantas posibilidades se vuelven ninguna. De igual forma, esta fotografía puede ser un indice del conocimiento de la problemática social de Oaxaca, sin embargo, es una imagen no representativa del contenido de la nota. Se confunde y provoca una visión irreal de lo que plantea la noticia.

“Los maestros de educación básica en México consideran que entre los factores que más afectan el aprendizaje de sus alumnos y su práctica pedagógica están la pobreza y la carencia de servicios básicos en el plantel educativo, así como las condiciones de inseguridad, robos, pandillerismo y narcotráfico que asolan a las comunidades, familias y estudiantes.” , La Jornada, p. 33.

La nota informativa es un recuento del informe anual La educación obligatoria en México 2017, realizado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). La Jornada lo considera hecho importante pues lo coloca al inicio de la sección; sin embargo, no contempla notas de apoyo para abordar un tema de relevancia como es la educación. La transparencia nos da derechos; no obstante, limita nuestro deseo por saber más, de manera que, consideramos, “se nos da todo”, aunque no sea así. Por tanto, nos conformamos. El hecho relevante en realidad no lo es. Se trata de datos como resultado del total acceso a aquello que nos circunde.

¿Por qué La Jornada debería darle más peso a esta cuestión? Está más que dicho: este periódico es partidario de la izquierda y ello significa: “se centra, principalmente, en impulsar medidas y acciones que garanticen el cumplimiento satisfactorio de los derechos, libertades y oportunidades de toda la población (p. ej. seguridad social, educación y sanidad de calidad para todas las personas)”. Es pertinente reconocer: no son los salvadores de México; sin embargo, es difícil que el lector tome medidas y actúe sólo por verlo de forma somera. Se aborda, pero no trasciende. 

En comparación, la noticia principal reseñó la relación de Estados Unidos con Arabia Saudita, la cual, sí contó con mayor cobertura y notas de apoyo.

La prensa vocera tiene mayor acceso, en cierta forma, a la base de datos, pero eso le limita, no trasciende y su papel como agente social se ve truncado.

Fuentes consultadas

La Jornada. “Pobreza e inseguridad, factores que más afectan el aprendizaje”. 21 de mayo, 2017.

Wajcman, Gerard (2011). El ojo absoluto. Buenos Aires, Argentina. Ediciones Manantial.

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